EL TIMO LA GLÁNDULA DE LA FELICIDAD Y LA EMOCIÓN

El amor y el odio lo afectan profundamente. Los pensamientos negativos tienen más poder sobre él que los virus y bacterias. Como esa actitud negativa no existe en forma concreta, el timo intenta reaccionar y se debilita, luchando contra un invasor desconocido y abre espacios para síntomas de baja inmunidad, como los herpes. En compensación, pensamientos positivos consiguen activar todos sus poderes, recordando que la fe remueve montañas.

Test de pensamiento que puede demostrar esa conexión.

Cierra los dedos pulgar e índice en la posición de “ok”, apriete con fuerza y pida a alguien para intentar abrirlos o separarlos en cuanto piensa “estoy feliz”. Después repita pensando “estoy infeliz”.

La mayoría de las personas conserva la fuerza en los dedos con el pensamiento feliz y se debilita cuando piensa que está infeliz. es decir cuando dices “estoy feliz” no es posible separa los dedos, mientras si dices “estoy infeliz pierdes “fuerza” y pueden separar tus dedos con toda facilidad. (Sustituya los pensamientos por un delicioso helado de chocolate, una torta rellena con crema, paz, violencia, guerra, muerte para ver que sucede…)

Resulta que, si Usted quiere, puede ejercitar el timo para aumentar su producción de bienestar y felicidad, ganar en fuerza y salud. Por la mañana, al levantarse, o en la noche antes de acostarse:

  1. a) De pie, las rodillas ligeramente dobladas, (la distancia entre los pies debe ser la misma de los hombros). Ponga el peso del cuerpo sobre los dedos y no sobre el talón y mantenga toda la musculatura bien relajada.
  2. b) Cierre una de sus manos y comience a dar golpecitos continuados con los nudillos de los dedos en el centro del pecho, marcando el ritmo así: una fuerte y dos débiles. Siga haciéndolo entre 3 y 5 minutos, respirando tranquilamente, mientras observa la vibración producida en toda la región toráxica con 20 toques por la mañana y 20 toques por la noche es suficiente.

Seguir leyendo EL TIMO LA GLÁNDULA DE LA FELICIDAD Y LA EMOCIÓN