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Efecto Mozart

Una cuerda se rompe. Paganini sigue tocando. Otra cuerda se rompe pero Paganini saca sonidos de lo imposible. La tercera se quiebra. La orquesta se detiene, el público se paraliza. Paganini no. Como un mago arranca sonidos con la última cuerda de su violín. La orquesta se motiva, el público pasa del silencio a la euforia, de la inercia al delirio. No es ya sólo un violinista genial, es el símbolo de quien enfrenta lo imposible. Nunca la vida rompe la última cuerda, el talento sigue tocando. Armoniza ciencia y arte, razón y emoción, concepto e imagen, plan con intuición.

El efecto Mozart.

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