Relajándome

Las técnicas de relajamiento pueden ser utilizadas
para aliviar los síntomas en todas las condiciones mentales.
Para lograr o inducir un estado de relajamiento
se debe procurar un ambiente tranquilo, asumir una
postura cómoda, y tomar una actitud de pasividad.
A continuación un esquema sencillo de relajamiento:

Primer paso: Concentrarse en la respiración:
“El aire entra y sale por la nariz…”
“El aire llena los pulmones…”
“El aire llega hasta el estómago…”
(Cada frase se repite dos o tres veces, en dos rondas).

Segundo paso: Aflojar los músculos:
“Los músculos de la frente: flojos y tranquilos…” (dos
veces)
“Los músculos de la cara: flojos y tranquilos…” (dos
veces)
“Los músculos del cuello: flojos y tranquilos…” (dos
veces)
“Los músculos de los hombros: flojos y tranquilos…”
(dos veces)
(Esta secuencia continúa con los brazos, antebrazos,
mano, pecho, espalda, abdomen, músculos, piernas, y
pie).

Tercer paso: Imaginar escena tranquila:
“Ahora te voy a dejar para que te imagines que estás
en un lugar tranquilo y agradable… puede ser un lugar
imaginario , o donde hayas estado antes, pero que
sea tranquilo y agradable…” (El facilitador repite dos
veces, y luego deja al sujeto en silencio por 5 – 10 minutos)

Cuarto paso: Contar hasta cinco:
“Has logrado un magnífico estado de relajamiento…
tu cuerpo parece una estatua de plomo… el aire entra
y sale por la nariz…. “ (Se repite dos veces)… cada vez
que quieras lograr un estado como este, bastará con
que sigas las instrucciones que te daré al final…”
“Uno…. dos… tres…. cuatro… y ahora cuando termine
de contar, tu cuerpo volverá a estar como antes…”
“Al terminar de contar primero moverás los brazos y
los pies, como cuando uno se despierta de un sueño,
luego respirarás con fuerza, y finalmente abrirás los
ojos… (se repite dos veces)”
“Termino de contar, y digo: ¡cinco!”

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